Un baracoeso "casi" angolano

27/12/2017 15:20 Richard López Castellanos richard@cmdx.icrt.cu 560
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En la fila de abajo y al centro, el baracoeso Roilber Rodríguez Carcasés Foto: Cortesía del entrevistado
En la fila de abajo y al centro, el baracoeso Roilber Rodríguez Carcasés Foto: Cortesía del entrevistado

El impacto de la colaboración internacional cubana en el sector educacional se extiende por regiones geográficas de las más diversas culturas. Expresión de ello es el baracoeso Roilber Rodríguez Carcasés, hoy en tierra angolana para compartir algo de lo que sabe con alumnos de los que aprende por encima de lo imaginado.

RadioBaracoa previó un diálogo online con Roilber en el transcurso de la jornada por el Día del Educador, pero razones entendibles del posible entrevistado imposibilitaron la comunicación hasta hoy. Aquí está la conversación.

¿Cómo fue posible su presencia en tierra africana?

"Yo había sido seleccionado entre los profesores destacados del Departamento de Inglés de la Filial de Ciencias Médicas de Baracoa. Luego se hizo un llamado para cumplir misión educacional en la República Popular de Angola y fui escogido para ello".

¿En esencia, en qué consiste tu labor?

"Imparto cursos de salud, enfermería, laboratorio clínico, aunque también se me pidió dar clases a estudiantes de carreras de ingeniería, y lo hago".

¿Con qué tipo de alumnos trabajas?

"Trabajo con alumnos que además de estudiar trabajan y su nivel promedio de asimilación es regular y bajo. En compensación, son muy disciplinados y solidarios".

¿Qué experiencia le deja lo que hace?

"Además de lo docente, creo que lo principal ha sido acercarme a la cultura del país donde estoy, sus peculiaridades socioculturales y las particularidades de mis alumnos".

¿Cuán aceptado cree que es en el aula?

"Para mí el desarrollo del proceso docente educativo es ameno, enfrento tareas diarias docentes y extra docentes sin barreras, con apoyo.

En general los angolanos consideran como destacado el desempeño de los profesores cubanos aquí.".

Menciona acciones extra docentes. Refiera algunas.  

"Aquí trabajo con niños en la iglesia los domingos. Me dicen monitor, corren cuando me ven y me abrazan, juego con ellos, les cuento historias, les hablo de los pequeños de Cuba y todo lo acompaño de fotos. Tengo colecciones de imágenes de mis niños, los veo muy lindos, porque son hermosos por dentro y por fuera.

Además, tenemos un grupo coral. Muchas veces canto con ellos en inglés, portugués y español".

He visto algunas de las fotos en las redes sociales. ¿Por qué esa asociación con los niños?

"Eso vino conmigo. En Baracoa trabajaba con ellos y me lo reconocieron con la condición Reparador de sueños a nivel provincial. Hasta fui a la Plaza de la Revolución de Guantánamo a recibir el diploma con otros dos coterráneos. Creo que todavía tengo un pedazo bien grande de niño en mí".

¿Qué antecedentes tiene como docente?

"Trabajé nueve años donde dije antes, la Filial de Ciencias Médicas de Baracoa, entre los años 2006 y 2015".

¿Cómo definiría la enseñanza?

"Como sacrificio, devoción y amor".

¿Qué tiempo de trabajo tiene allá?

Tres años, y aún me queda otro. !Nada fácil, un poquito más y soy angolano!

¿Repetirías una misión similar?

"Tal vez, si se tratase de estar entre niños, jóvenes y adultos que aún no saben de verdad lo que es sentirse libres y soberanos. Los cubanos ya bebimos del néctar de ser cultos para ser libres y queremos dárselo a los sedientos".

¿Cuán costosa le puede haber sido esta presencia en Angola?

"Es un sacrificio grande que aúna propósitos, alegrías, nostalgias, tristezas, incluso exposición a enfermedades. Pero mi familia lo ha entendido y yo quiero ayudarla,  sobre todo a mi esposa y mi hijo. A propósito de familia, hoy es el cumpleaños 86 de mi mamá".

¿Se imagina de regreso a Cuba?  

"Uno siempre piensa en el final de una misión. No sé qué rumbo tomaré cuando termine, pero quisiera seguir haciendo lo que me hace sentir bien, enseñar inglés. Y por lo demás, lo que tanto me gusta en mi tiempo libre: escribir".